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Violencia Familiar Pozuelo

Violencia Familiar Pozuelo:

Hace poco recibí en consulta a un adolescente de 16 años. No venía por voluntad propia sino “traído de las orejas” por parte de su madre. Ella decía que no se portaba bien, que sacaba malas notas y que les trataba con poco respeto a ella y a su marido, llegando a gritarles e insultarles. Notaba que su hijo no se interesaba mucho por tener amigos y creía que tenía la autoestima baja. El jóven, por su parte decía que sus padres le exigían demasiado, que siempre le estaban diciendo lo que hacía mal y nunca lo que hacía bien. 

Violencia y agresividad aunque son términos relacionados tienen matices diferenciadores. Mientras que la violencia implica el ejercicio de un poder sobre otra persona, la agresividad no siempre lleva implícito la comisión de un daño.

La violencia familiar comprende todos aquellos actos intimidatorios que se producen dentro del ámbito doméstico. Esto puede ser violencia entre los padres, de un padre a otro, violencia hacia los hijos, violencia entre hermanos, violencia hacia los ancianos o de los hijos a los padres. Como ya sabréis la violencia no solo se da en el ámbito físico sino también en el emocional.

Violencia Familiar Pozuelo

La violencia física incluye toda conducta que implique la utilización intencional de algún instrumento o procedimiento para afectar al organismo de otra persona de modo que encierre riesgo de lesión física, enfermedad, daño o dolor, con independencia de los resultados de dicha conducta.

La violencia emocional tiene como finalidad provocar intimidación, culpa o dominación. Se puede dar tanto en público como en privado, amenazando a la propia persona o a cualquier otro significativo cuyo daño produce un daño a la otra persona. Dentro de la violencia emocional se pueden dar casos como el control económico o conductas encaminadas al asilamiento social de la víctima

Hoy conocemos que las personas que han estado expuestos a la violencia o que han sido criados bajo unas pautas educativas violentas, es más probable que desarrollen una conducta violenta en el futuro. Pero una intervención que promueva la empatía y el afrontamiento del estrés pueden ser factores eficaces de protección para que no se produzcan tales comportamientos. Las conductas violentas surgen de la nada espontáneamente. Se produce lo que técnicamente se denomina escalada de la violencia.

Normalmente en situaciones de frustración, la persona se enfada y es capaz de tolerar cierto grado de enfado, hasta que en algún momento se genera la primera conducta violenta verbal, según los sentimientos de ira van avanzando, la conducta violenta se intensifica hasta llegar a la agresión física. Tras el estallido violento suele darse una fase de arrepentimiento e intento de compensación que dura hasta que se produce el siguiente momento de frustración. A medida que va pasando el tiempo las fases se hacen cada vez más cortas y más rápidas.

Por eso es importante enseñar a las personas agresivas estrategias para aprender a tolerar las situaciones de frustración y manejar su ira. Cuando estamos muy enfadados no somos capaces de razonar de una forma clara, es mejor en dichos momentos salir de la situación, abandonar la conversación, calmarnos e intentar solucionar el problema más adelante.

Este último punto es muy importante ya que si no resolvemos el conflicto lo más probable es que se vuelva a producir en el futuro, volviendo a causar frustración, enfado y con riesgo de que se vuelva a producir una conducta violenta.

De cara a la intervención con las víctimas de la violencia el tratamiento debe ir encaminado a:

  1. Trabajar las creencias que facilitan la justificación del maltrato
  2. Aprender a identificar las señales violentas
  3. Desarrollo de conductas de seguridad encaminadas a que la situación de violencia deje de producirse o bien abandonen la relación familiar
  4. Recuperar el control de la vida propia
  5. Recuperación de los daños emocionales causados por la situación de maltrato
  6. Restablecer las relaciones personales perdidas
  7. Desarrollo de habilidades de afrontamiento de las situaciones problemáticas

Esperamos que esta artículo te sea de utilidad si hay problemas de violencia en tu casa. De todas maneras, si ese es el caso, por favor, te pedimos que te pongas en contacto con nosotros lo antes posible, te atenderá directamente un terapeuta familiar que puede darte algunas valiosas orientaciones de manera totalmente gratuita. Llamar no te compromete a nada, pero en estos casos, cuanto antes intervengamos mejor. Recuerda que también es posible realizar las sesiones por Skype.

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Paloma Díez, directora y terapeuta familiar en Psicología Europa, tu terapeuta familiar en Pozuelo.

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